Palama Dojo es un club de artes marciales basado en la práctica del kajukenbo, un arte marcial híbrido que combina técnicas de karate, judo, kenpo y boxeo, diseñado para ofrecer una defensa personal efectiva y adaptable.
Nuestra método se adapta a personas de todas las edades y niveles de experiencia. Ofrecemos clases de Kajukenbo y defensa personal para niños, adultos y personas mayores, adaptando las enseñanzas a las necesidades y capacidades de cada alumno. Además, contamos con programas específicos de defensa personal femenina, promoviendo la seguridad y la confianza en todas nuestras practicantes.
Adquiere con esta disciplina deportiva una fuerza mental y física indestructible, mejorando tu salud, habilidad, agilidad y autoconfianza.
«Los tiempo duros no duran, las personas duras sí.»
Ven a disfrutar y compartir esta pasión. El lugar es aquí, el momento es AHORA.
Con más de 30 años dedicados a las Artes Marciales, Jesús es Maestro 8º Dan en Kajukenbo y un referente de experiencia, sabiduría y compromiso. Su pasión nació en la infancia, inspirado por su padre (experimentado judoca y boxeador), y desde entonces ha recorrido un largo camino en disciplinas como Karate, Judo, Boxeo, Muay Thai, y Kajukenbo entre otras.
Formado con grandes maestros y curtido en la enseñanza desde muy joven, Jesús no solo ha llevado el Kajukenbo a lo más alto, sino que ha transmitido su esencia a generaciones de alumnos. Su paso por la Guardia Civil, donde ha alcanzado el rango de Cabo Primero y ha sido instruido por unidades de élite, le da una perspectiva real y efectiva de la defensa personal.
Premiado en campeonatos nacionales e internacionales, e instructor reconocido por federaciones oficiales, compagina la dirección de su propio Dojo —el Palama Dojo— con estudios de Psicología, buscando entender y formar a sus alumnos de una manera integral.
Su visión va más allá de la técnica: busca formar personas fuertes, conscientes y respetuosas, capaces de enfrentar los desafíos dentro y fuera del Dojo.
Cada clase, cada lección, es un tributo a un estilo de vida que abraza tanto las victorias como las adversidades. Jesús enseña que en el camino del guerrero no se trata solo de combatir, sino de crecer, de resistir y de honrar el viaje.
Jesús es la prueba viva de que el arte marcial es más que técnica: es un estilo de vida basado en la superación, el respeto y el compromiso.
En la década de 1940, en los barrios de Palama, Honolulu, Hawai, surgió una necesidad imperante: crear un sistema de defensa personal efectivo ante la creciente violencia callejera. Cinco maestros de distintas artes marciales unieron fuerzas para dar respuesta a esta problemática, formando la «Black Belt Society».
Su objetivo era claro: combinar lo mejor de cada disciplina para crear un sistema de combate práctico y adaptable. Así nació el Kajukenbo, acrónimo de:
KA: Karate
JU: Judo y Jujitsu
KEN: Kenpo
BO: Boxeo (chino y occidental)
El Kajukenbo se caracteriza por su enfoque realista y su constante evolución. Desde sus inicios, se priorizó la eficacia sobre la estética, descartando técnicas ineficaces y adaptando nuevas según las necesidades del momento.
Este arte marcial no se limita a un conjunto fijo de movimientos; al contrario, promueve la adaptabilidad y la personalización, permitiendo a cada practicante desarrollar su propio estilo dentro de una estructura sólida.
Practicar Kajukenbo ofrece múltiples ventajas:
Defensa Personal Efectiva: técnicas diseñadas para situaciones reales, incluyendo defensa contra armas y múltiples atacantes.
Mejora Física Integral: desarrollo de fuerza, resistencia, flexibilidad y coordinación.
Disciplina Mental: fomento de la concentración, la autoconfianza y el control emocional.
Inclusividad: adaptable a personas de todas las edades y niveles de habilidad.
Hoy en día, el Kajukenbo se practica en todo el mundo, incluyendo España, donde ha ganado popularidad por su enfoque práctico y su adaptabilidad.

«Vengo hacia ti con las manos vacías, no tengo armas, pero si soy obligado a defenderme, a defender mis principios o mi honor, si es cuestión de vida o muerte, del derecho o la injusticia, entonces… aquí están mis mis armas:
mis MANOS VACÍAS.»